Hay heridas que no dejan cicatriz visible, pero laten durante años. El final de una amistad es una de ellas: un desgarro silencioso, más profundo que cualquier desamor. Tras mirar hacia el Mediterráneo, volver a la Costa Brava de su memoria y abrir una nueva luz con “No Demano Més”, GRISO presenta “Tu Versión”, una canción que nace para reconciliarse con su propia sombra y cerrar, por fin, la grieta que más tiempo le ha acompañado.
Hubo una ruptura artística que dejó preguntas en el aire. Esta canción no busca venganza ni justicia, solo arrojar claridad sobre un relato contado a medias. Porque toda historia tiene dos pulsos, y este tema recoge uno de ellos: el que duele, el que asume, el que libera. Es la voz que no se escuchó entonces y que ahora encuentra, por fin, su espacio para hablar.
“Tu Versión” dialoga con el momento vital de GRISO, un territorio donde conviven canciones que acarician la memoria —“Chica del Viento”, “1001 Noches”— con nuevas piezas que ensanchan su paisaje emocional. Aquí la vulnerabilidad se vuelve brújula, y el duelo se transforma en un gesto de aceptación. Escribir esta canción fue, quizá, la única forma de reconocer el daño y aprender a dejarlo ir.
La producción de Maximiliano Calvo teje un manto sonoro que respira entre la melancolía británica de Oasis y la delicada crudeza de Leiva. Un bajo que late, una guitarra que sostiene, unos sintetizadores que dibujan claridad. Todo culmina en un estribillo que estalla sin romperse, con la fuerza apagada del mejor rock alternativo. Y en ese sonido también vive la huella de “Lunático”, el primer disco en solitario de GRISO, que abrió camino y conquistó a plataformas, radios y medios como Europa FM o Mondo Sonoro.
Pero “Tu Versión” es algo más que un single: es una purificación, una despedida escrita con calma, una verdad que se entrega sin rencor. Un paso firme hacia adelante, donde la música sirve como último puente para dejar atrás lo que fue y abrazar lo que está por venir.

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