Ricardo Portman dice adiós a su pasado con “Goodnight (To All I Know)”




Hay canciones que parecen escritas desde ese instante en el que ya no queda nada por retener. Ricardo Portman se mueve precisamente en ese territorio con “Goodnight (To All I Know)”, una despedida larga, íntima y profundamente emocional que sirve como segundo adelanto de The Shape Of Leaving, su próximo álbum, previsto para el 16 de octubre a través de MusicHunters Records.

El tema ocupa además un lugar clave dentro del disco: será el encargado de bajar el telón. Y no podría hacerlo de otra manera. Portman convierte la canción en un recorrido por todo aquello que alguna vez formó parte de su vida y que, por una razón u otra, ha terminado quedando atrás. Recuerdos, lugares, personas, amores y referentes musicales aparecen y desaparecen en una especie de inventario sentimental que acaba desembocando en una despedida mucho más profunda: la que uno se dirige a sí mismo cuando comprende que también ha dejado de ser quien era.

Londres atraviesa buena parte de ese viaje. El Támesis, Battersea o Chelsea se convierten en escenarios de una memoria que se mezcla con nombres esenciales del imaginario rock. John Lennon, Paul McCartney, Lou Reed, Syd Barrett, David Bowie o Patti Smith surgen como presencias dentro de un universo donde la admiración, la nostalgia y la pérdida caminan juntas. No se trata tanto de acumular referencias como de reconstruir un mapa personal a través de las canciones, las ciudades y las figuras que han acompañado el camino.



Musicalmente, “Goodnight (To All I Know)” avanza sin necesidad de levantar la voz. Su fuerza está en la contención, en esa atmósfera nocturna y delicada que deja respirar cada frase y convierte los silencios en una parte más del relato. Portman construye así una canción de melancolía serena, de esas que no buscan dramatizar el dolor, sino mirar de frente aquello que ya no puede volver.

Con este nuevo adelanto, The Shape Of Leaving empieza a mostrar con mayor claridad su pulso emocional: un disco atravesado por los finales, las ausencias y las transformaciones que llegan cuando toca seguir adelante. Y si todo álbum necesita una última escena, Ricardo Portman parece haber encontrado la suya en esta canción.

“Goodbye to all I am / Goodbye to all I was”. El adiós final no solo resume el sentido de “Goodnight (To All I Know)”. También deja una de las imágenes más poderosas del universo que Portman ha construido para este nuevo trabajo: despedirse de lo que fue, de lo que se conoce y, en parte, de quien uno mismo ha sido, para aceptar que algunas puertas solo pueden cerrarse cuando se encuentra el valor de decir buenas noches.

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