Ricardo Portman condensa un lustro de experiencias intensas en su nuevo disco ¨A Five - Year Instant



Ricardo Portman presenta A Five-Year Instant, su quinto álbum de estudio y el primero que publica tras su regreso a España después de su etapa en Londres. Ya disponible en plataformas digitales, el disco se percibe como un punto de inflexión en su carrera: más directo, más áspero en lo sonoro y, sobre todo, más transparente en lo emocional.

A lo largo de diez canciones, el artista condensa cinco años de vivencias intensas —amor, deseo, culpa, esperanza y vértigo— en un relato que se despliega por fragmentos. Entre el blues-rock y el pop alternativo, el álbum se construye desde la honestidad, prescindiendo de artificios para dejar que cada emoción respire sin filtros.

La imagen que acompaña al lanzamiento —un paisaje en blanco y negro capturado desde la ventanilla de un tren en movimiento— sintetiza bien su esencia: recuerdos que se diluyen, pensamientos en tránsito y la sensación de seguir avanzando incluso cuando todo parece suspendido.


El recorrido arranca con “Deer”, una apertura frágil que sitúa al oyente en un territorio de vulnerabilidad sin defensas. A partir de ahí, el disco se mueve entre contrastes marcados. “Trepidation Blues” explora la inquietud desde un enfoque acústico, mientras que “She’s My Girl” irrumpe con una energía cruda, cercana a lo punk. Uno de los momentos más delicados llega con “Scared”, donde la contradicción emocional se convierte en eje narrativo, antes de desembocar en “Hurricane”, una descarga intensa que retrata un amor tan arrollador como destructivo.

El tono se ilumina con “Steph of Fashion”, que aporta un respiro dentro del conjunto, mientras que “Stay Alive” abre paso a uno de los guiños más significativos del disco: “You Got The Silver”, reinterpretación del clásico de The Rolling Stones, que funciona como homenaje a la influencia de Keith Richards en el imaginario de Portman.

En la recta final, “Lady Bora’s Ballad” introduce un breve pasaje instrumental cargado de intención antes de desembocar en “Lost In The Night”, un cierre sereno y melancólico que deja una sensación de calma tras la tormenta.

Más que una colección de canciones, A Five-Year Instant se presenta como un ejercicio de exposición emocional sin concesiones. Un disco que no solo se escucha: se atraviesa. Y que, como ese paisaje borroso visto desde un tren en marcha, captura lo fugaz para convertirlo en algo que permanece.

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